Portador Noticias/Redacción
Un escenario de alta tensión y confrontación física se vivió este lunes en las inmediaciones del Zócalo capitalino, luego de que contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) chocaran con elementos de la policía de la Ciudad de México al intentar derribar las vallas metálicas que restringen el acceso a la Plaza de la Constitución.
Las estructuras de seguridad fueron colocadas por las autoridades con motivo de Protección Civil y el resguardo de las instalaciones del FIFA Fan Fest, un espacio interactivo con pantallas gigantes montado para el próximo inicio del Mundial de Futbol 2026.
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La negativa de acceso desató la furia de los docentes en el marco del inicio de su huelga y paro nacional.
La movilización, que arrancó desde las primeras horas del día con una megamarcha sobre Paseo de la Reforma y Avenida Juárez, escaló drásticamente al llegar a los filtros de seguridad del Centro Histórico.
Gritos de “¡Va a caer, va a caer… esa valla va a caer!” precedieron el momento en que un grupo de manifestantes rompió los seguros de las estructuras e intentó empujarlas.
La policía capitalina contuvo el avance utilizando polvo de extintores y gases lacrimógenos. En respuesta, se reportó el lanzamiento de petardos por parte de algunos manifestantes.
El saldo preliminar de la trifulca incluye momentos de severa crisis y reportes de personas lesionadas —entre ellas un docente herido en la zona del rostro— que tuvieron que ser atendidos por los cuerpos de emergencia.
Los dirigentes de la CNTE advirtieron que los eventos deportivos no silenciarán sus demandas:
”Una causa como la nuestra debe estar muy por encima; es muy superior que un rato de distracción o de diversión”, sentenció Filiberto Frausto, representante sindical de la Coordinadora, exigiendo que se suspendan las actividades del Mundial en la plaza si no se resuelven sus peticiones salariales y de jubilación.
La postura del gobierno federal
Ante los disturbios, los titulares de las carteras de Gobernación y Educación reaccionaron de forma inmediata, fijando la postura de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual busca evitar a toda costa la represión pero rechaza la violencia de los inconformes.
La responsable de la política interior, Rosa Icela Rodríguez, hizo un llamado enérgico a los integrantes de la CNTE a conducir sus manifestaciones “estrictamente de manera pacífica” en la capital mexicana.
Además, deslindó al verdadero magisterio de los conatos de violencia, señalando la probable presencia de agitadores externos.
”Hacemos un llamado a privilegiar la no confrontación, el diálogo y la vía institucional. Rechazamos categóricamente la presencia de provocadores durante las movilizaciones que no forman parte del espíritu real del magisterio”, declaró la funcionaria, reiterando que el blindaje del Zócalo responde a protocolos de seguridad civil por infraestructura urbana y no a una cerrazón política.
Por su parte, el titular de la SEP, Mario Delgado, reafirmó que la vía del diálogo institucional permanece abierta y que el gobierno ya ha puesto propuestas tangibles sobre la mesa, tales como la instalación de mesas técnicas para reformar la Ley del ISSSTE de 2007 y la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm).
”Nuestra política es de diálogo y no de confrontación. Exhortamos a los maestros a no caer en provocaciones y a mantener las marchas pacíficas mientras analizamos con seriedad institucional sus demandas laborales y prestaciones”, puntualizó Delgado, invitando a los líderes de la Sección XXII y demás comités a sentarse nuevamente a negociar en lugar de apostar por el colapso vial de la urbe de cara a las próximas semanas de proyección internacional.
El plantón de los docentes continúa en la periferia de las avenidas que conectan con la Plaza de la Constitución, mientras las fuerzas de seguridad refuerzan la vigilancia para evitar nuevos altercados en los accesos al corazón de la República.



