Portador Noticias/Redacción
La Fiscalía del Estado de México reveló que el multihomicidio habría sido preparado desde un día antes y que el posible móvil fue apoderarse de una “caja fría” en la que los agresores creían que había acceso a una fortuna en criptomonedas. Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” ya enfrentan el proceso judicial por el caso.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) reconstruyó la cronología del asesinato de Jonathan “Honas” Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, ocurrido el pasado 1 de septiembre en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza.
Las investigaciones apuntan a que el crimen comenzó a prepararse desde el 31 de agosto, cuando Diego Sebastián “N” presuntamente pidió a Gerardo “N” conseguir diversos objetos, entre ellos cinta adhesiva, cinchos, guantes, cubrebocas y desarmadores. De acuerdo con la indagatoria, Diego habría ofrecido a Gerardo dos millones de pesos a cambio de colaborar.
La principal línea de investigación de la Fiscalía señala un móvil económico. Los imputados presuntamente buscaban una “caja fría” o cold wallet, un dispositivo utilizado para almacenar fuera de internet las claves de acceso a criptomonedas, pues habrían creído que Jonathan y su familia tenían acceso a una importante cantidad de bitcoins.
Te podría interesar: Inicia Sheinbaum recorrido por estados, tras informe presidencial
El día del crimen
Según la reconstrucción de la FGJEM, durante la tarde del 1 de septiembre, Diego Sebastián “N” llegó al departamento aprovechando la relación de confianza que mantenía con Jonathan, con quien tenía vínculos comerciales.
A las 17:54 horas, la esposa del músico envió un mensaje a un hombre que posteriormente declaró ante la Fiscalía. Le informó que Diego llevaba ya un tiempo en el departamento esperando a Jonathan, quien se encontraba jugando pádel.
La Fiscalía estableció que las víctimas fueron asesinadas en un intervalo aproximado de 17:30 a 20:00 horas, periodo durante el cual los dos ahora imputados se encontraban dentro del complejo residencial.
Uno de los elementos más relevantes de la investigación ocurrió a las 19:28 horas, cuando Jonathan regresó al fraccionamiento a bordo de una Chevrolet Suburban blanca acompañado por un amigo.
Antes de entrar al departamento, el músico le pidió a su acompañante que permaneciera afuera y le advirtió: “Espérame aquí abajo; si no contesto, pide ayuda”. El testigo declaró que Jonathan parecía tener miedo. Al no obtener respuesta a sus mensajes posteriormente, solicitó apoyo en la caseta de vigilancia.
Dentro del departamento fueron sometidos Jonathan, su esposa, su hija y la trabajadora del hogar. Las víctimas fueron encontradas con heridas producidas por arma de fuego; además, la mascota de la familia también fue localizada muerta y maniatada. Un hijo de la pareja sobrevivió al ataque.
La huida después del multihomicidio
Las cámaras de seguridad fueron fundamentales para reconstruir lo sucedido después. De acuerdo con las investigaciones, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” abandonaron el complejo aproximadamente a las 19:43 horas y habrían amenazado con un arma a personal de vigilancia para poder salir.
Posteriormente, el arma presuntamente utilizada en el ataque habría sido desarmada y sus piezas arrojadas a un barranco.
La reconstrucción de la Fiscalía establece además que Diego Sebastián “N” se dirigió después a un restaurante de tacos ubicado sobre avenida Mixcoac, en la Ciudad de México. Al encontrarlo cerrado, continuó hacia la colonia Del Valle.
Horas más tarde, a las 00:40 del 2 de septiembre, la Policía Municipal notificó al Ministerio Público el hallazgo de cuatro personas sin vida en el departamento de Grand Viure. Personal de la Fiscalía arribó alrededor de la 01:05 horas para iniciar las diligencias y el levantamiento de los cuerpos concluyó aproximadamente a las 04:25 horas.
El seguimiento mediante cámaras y el intercambio de información entre autoridades permitió ubicar a los sospechosos. Gerardo “N” fue localizado en Tecámac cuando conducía un vehículo Kia con placas sobrepuestas, mientras que Diego Sebastián “N” fue detenido posteriormente. Ambos terminaron ingresados al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.
Avanza proceso legal contra Diego y Gerardo
Este sábado 5 de septiembre comenzó en los juzgados de Tlalnepantla la audiencia inicial contra Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”. La diligencia estaba programada para las 12:30 horas, pero comenzó alrededor de las 15:30, con cerca de tres horas de retraso.
Durante la audiencia, el Ministerio Público comenzó a exponer los datos de prueba reunidos en la investigación. A los dos hombres se les atribuyen, entre otros ilícitos, homicidio calificado, interrupción del embarazo y delitos relacionados con la muerte de la mascota de la familia.
La defensa de los imputados alegó presuntas irregularidades en sus detenciones y solicitó que pudieran continuar el proceso en libertad. Sin embargo, la jueza rechazó la petición y determinó que las detenciones se realizaron conforme a derecho. Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” se reservaron su derecho a declarar.
La Fiscalía presentó más de 60 datos de prueba, entre ellos elementos relacionados con la presunta búsqueda de las criptomonedas, además de videos, fotografías, testimonios y peritajes que forman parte de la carpeta de investigación.
Hasta la actualización disponible la noche de este sábado, la audiencia continuaba y aún estaba pendiente la resolución sobre la vinculación a proceso de los dos imputados. Ambos permanecen en el penal de Barrientos mientras se define su situación jurídica.
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” son considerados imputados y conservan su derecho a la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria firme.



