Por Marlene Juárez
El expresidente Felipe Calderón Hinojosa aseguró que México está regresando a una nueva versión de la “dictadura perfecta” bajo los gobiernos de Morena, al acusar un debilitamiento de los contrapesos democráticos y una creciente concentración del poder.
Durante su participación en el Foro América Libre, celebrado en la Ciudad de México, el exmandatario sostuvo que el oficialismo ha utilizado su legitimidad electoral para transformar las instituciones y dificultar la alternancia política.
“Parece democracia, pero no lo es”, afirmó Calderón, quien describió lo que considera un sistema de partido hegemónico, con autoridades electorales subordinadas y un Poder Judicial sin independencia frente al gobierno. Estos señalamientos corresponden a la valoración política del expresidente.
¿Por qué Calderón habló de la “dictadura perfecta”?
Calderón retomó la expresión utilizada en 1990 por el escritor Mario Vargas Llosa para describir el sistema político mexicano durante la hegemonía del PRI.
Según explicó el exmandatario, aquel modelo mantenía elecciones e instituciones, pero carecía de una alternancia efectiva y subordinaba los organismos públicos al poder presidencial. A partir de esa comparación, acusó a Morena de reproducir prácticas que, desde su perspectiva, reducen la competencia democrática.
“La ironía y la tragedia es que México está regresando hoy a una nueva versión de la dictadura perfecta”, expresó durante su intervención.
Reconoce triunfo democrático de Morena, pero cuestiona su ejercicio del poder
El expresidente reconoció que Morena llegó al gobierno mediante elecciones democráticas y obtuvo respaldo ciudadano por méritos propios, aunque también atribuyó su avance a errores de los partidos opositores.
Sin embargo, sostuvo que, después de acceder al poder, el partido comenzó a debilitar el sistema que permitió su triunfo. Para ilustrarlo, recurrió a la imagen de un puente democrático que habría sido utilizado para llegar al gobierno y posteriormente desmantelado para impedir el paso de otras fuerzas políticas.
Calderón también cuestionó la reforma judicial y la distribución de posiciones en el Congreso. A su juicio, ambas transformaciones contribuyen a reducir los contrapesos frente al oficialismo. Asimismo, llamó a la oposición a abrirse a la ciudadanía y fortalecer su organización territorial.
Sheinbaum cuestionó a Calderón antes del foro
Horas antes de la intervención del exmandatario, la presidenta Claudia Sheinbaum ironizó sobre su participación en un encuentro dedicado a la democracia.
“Sería una joya el espurio Calderón hablando de democracia”, expresó durante su conferencia matutina. La mandataria mencionó el caso de Genaro García Luna y el aumento de los homicidios durante el sexenio del expresidente como asuntos que este podría abordar.



