Por Marlene Juárez
Morena definió una de sus candidaturas virtuales más observadas rumbo a las elecciones de 2027: Julieta Ramírez Padilla encabezará la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California, después de imponerse en el proceso interno del partido.
La decisión fue anunciada este martes 15 de septiembre por la dirigencia nacional de Morena como resultado de sus encuestas internas.
Ramírez, de 31 años, superó en el proceso interno, entre otros aspirantes, al alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, identificado políticamente como uno de los perfiles cercanos a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.
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De colaboradora de Marina del Pilar a sucesora virtual
La historia política entre Julieta Ramírez y Marina del Pilar es uno de los elementos centrales de la sucesión.
Ramírez formó parte del equipo de Ávila desde antes de que ésta llegara al gobierno estatal: participó en su entorno político en Mexicali y llegó a desempeñarse como su secretaria particular cuando Marina del Pilar era alcaldesa.
Posteriormente, Ramírez construyó una trayectoria propia: llegó a la Cámara de Diputados en 2021 y posteriormente al Senado, hasta solicitar licencia para participar en el proceso interno rumbo a la gubernatura.
En meses recientes, sin embargo, diversos medios han documentado un distanciamiento político entre ambas. Ramírez comenzó a construir una identidad propia dentro de Morena, mientras Ismael Burgueño aparecía como uno de los perfiles vinculados con la continuidad del grupo de la actual gobernadora.
Por ello, la definición adquiere una lectura adicional dentro de Morena: la sucesión de Baja California no quedó en manos del aspirante identificado como más cercano al actual gobierno estatal.
Marina del Pilar cierra filas
Pese a las versiones sobre diferencias entre ambas, Marina del Pilar reaccionó públicamente al resultado con un mensaje de respaldo.
La gobernadora felicitó a Ramírez después de conocerse su nombramiento y manifestó confianza en que contribuirá a fortalecer al movimiento.
“Estoy segura de que, con tu compromiso y entrega, seguiremos haciendo crecer nuestro movimiento y consolidando la transformación en nuestro estado”, escribió Ávila en redes sociales.
Julieta llama a la unidad
Tras conocerse el resultado, Ramírez dirigió un mensaje a la militancia en el que llamó a mantener la unidad y reconoció a quienes participaron en el proceso interno.
La senadora con licencia sostuvo que la competencia había sido intensa y adelantó que buscará reunirse con quienes participaron en la encuesta.
En su discurso también colocó como uno de sus ejes la defensa de la soberanía nacional, particularmente por la condición fronteriza de Baja California, y reivindicó los principios políticos de la Cuarta Transformación.
El factor Jaime Bonilla y el PT
Otro de los elementos que rodean la designación es la relación con el exgobernador Jaime Bonilla, uno de los principales adversarios políticos de Marina del Pilar.
La relación entre Ramírez y Bonilla ha tenido episodios de confrontación, pero ambos sostuvieron recientemente un encuentro político que generó especulaciones sobre un posible acercamiento.
La posición del Partido del Trabajo será relevante en los próximos meses. Bonilla había advertido previamente que la alianza electoral con Morena en Baja California no estaba garantizada y el PT ha mantenido fuertes diferencias con el gobierno de Marina del Pilar.
PAN cuestiona el perfil de Ramírez
Desde la oposición también comenzaron los cuestionamientos. La dirigencia del PAN en Baja California recordó públicamente los señalamientos y denuncias que han rodeado a Ramírez y anticipó que éstos formarán parte de la discusión política rumbo al proceso electoral de 2027.
Las acusaciones deberán distinguirse de hechos judicialmente acreditados: hasta ahora, varios de los señalamientos difundidos públicamente contra la senadora han sido rechazados por ella y no equivalen por sí mismos a una determinación de responsabilidad.
La polémica con Estados Unidos
Ramírez llega a la coordinación después de enfrentar una de las mayores controversias de su carrera política.
Días antes de la definición interna, N+ difundió información según la cual la legisladora habría estado relacionada con un supuesto acuerdo de colaboración con autoridades estadounidenses.
Ramírez negó categóricamente haber firmado ese acuerdo y calificó las versiones como falsas.
Posteriormente fue difundido un documento relacionado con el supuesto ofrecimiento, pero éste no aparecía firmado por las partes, por lo que la existencia de un acuerdo formal suscrito por Ramírez no quedó acreditada con ese documento.
La presidenta Claudia Sheinbaum también hizo referencia públicamente a que el documento mostrado carecía de firma.
La controversia escaló cuando el senador morenista Luis Fernando Salazar lanzó expresiones contra el periodista Enrique Acevedo por la difusión del reportaje. Salazar posteriormente se disculpó y aclaró que se refería a emprender acciones legales, mientras Sheinbaum rechazó públicamente el uso de expresiones que pudieran interpretarse como amenazas contra periodistas.
Tras recibir la coordinación, Ramírez volvió a rechazar los señalamientos y prefirió concentrar su mensaje en el resultado del proceso interno.
Una sucesión que reacomoda fuerzas en Baja California
La designación de Julieta Ramírez tiene implicaciones más allá de su candidatura virtual. Morena gobierna Baja California desde 2019, cuando Jaime Bonilla terminó con tres décadas de gobiernos panistas. Marina del Pilar Ávila mantuvo al partido en el poder al ganar la elección de 2021.
Su nombramiento, sin embargo, se produce en un escenario distinto: con una confrontación abierta entre distintos grupos del oficialismo estatal, diferencias entre Marina del Pilar y Jaime Bonilla y una oposición que buscará capitalizar las controversias acumuladas durante los últimos años.
Al mismo tiempo, el resultado modifica el balance dentro de Morena: Ismael Burgueño, considerado un perfil cercano a Marina del Pilar, quedó fuera de la coordinación, mientras Ramírez emerge con una estructura política propia y con un discurso de cercanía al proyecto nacional encabezado por Claudia Sheinbaum.
La primera tarea de Julieta Ramírez será, por tanto, interna: reunificar a los grupos que compitieron por la coordinación y negociar con los aliados de Morena antes de que comience formalmente la batalla electoral por Baja California.



