Por Alberto Valderrábano
El secretario de Relaciones Exteriores. Roberto Velasco, afirmó ante senadores de oposición que México esta preparado para enfrentar posibles injerencias de Estados Unidos en nuestras elecciones, además descartó que casos como el de Ruben Rocha Moya hayan influido en la revisión y posterior renegociación del T-MEC.
El canciller compareció ante el senado como parte de la glosa del segundo informe presidencial, y legisladores de Acción Nacional como Lilly Téllez y Marko Cortés los cuestionaron sobre el costo que tuvo la negativa de nuestro gobierno a concederá la extradición del ex gobernador de Sinaloa, del senador Enrique Inzunza y otros funcionarios y ex funcionarios de ese gobierno sinaloense.
El canciller Velasco, aclaró que nada tuvo que ver ese asunto, porque el tratado es de carácter trilateral y por tanto un asunto bilateral como el caso Rocha Moya, no formó parte de las negociaciones.
Aunque Roberto Velasco reconoció que México enfrenta un escenario internacional marcado por presiones, ruido e incertidumbre, dijo que el gobierno mantendrá una política exterior guiada por los principios constitucionales
Manifestó que la respuesta del país debe ser la serenidad frente a las presiones y la firmeza ante las provocaciones.
“Ante la presión, serenidad. Ante la provocación, principios Ante la incertidumbre, resultados. Ese es el método de la diplomacia mexicana”, dijo el canciller mexicano.
Abundó que “Precisamente por eso México se conduce con principios”, dijo el canciller al defender la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza como pilares de la diplomacia mexicana.
Velasco subrayó que estos principios, establecidos en la Constitución, han guiado históricamente la actuación internacional de México y deben prevalecer en un contexto global complejo, donde la incertidumbre exige decisiones responsables y resultados concretos.
Como parte de los avances de la política exterior, destacó la ampliación del acceso preferencial de México a los mercados internacionales, en medio de la revisión del acuerdo comercial de América del Norte y tras la firma del acuerdo global modernizado con la Unión Europea.
El canciller afirmó que la política exterior es una política de Estado y refrendó la disposición de la Cancillería para trabajar coordinadamente con el Senado, responder las preguntas pendientes y mantener un diálogo permanente y constructivo.
Reconoció la labor del personal diplomático que trabaja en embajadas y consulados, así como el acompañamiento que México brinda a sus comunidades en el extranjero.



