Portador Noticias/Redacción
Ante una multitud congregada en el Monumento a la Revolución, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó un masivo acto político para conmemorar el segundo aniversario de su histórico triunfo electoral.
Durante su discurso, la mandataria no solo celebró la consolidación de la “Cuarta Transformación”, sino que elevó el tono político al lanzar una enérgica condena en contra de la “intervención extranjera” y arremeter fuertemente contra la oposición de derecha, vinculando directamente el discurso con la reciente polémica de los agentes de la CIA fallecidos en Chihuahua.
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Acompañada por miembros de su gabinete y liderazgos de Morena, Sheinbaum recordó la jornada electoral que la llevó a la presidencia, calificándola como un mandato popular para profundizar la independencia del país.
Sin embargo, el núcleo de su mensaje político estuvo dictado por las tensiones bilaterales con Estados Unidos tras el incidente en el norte del país, donde agentes estadounidenses perdieron la vida en un accidente automovilístico luego de participar indebidamente en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en Chihuahua.
Remarcó que no se aceptará que desde Estados Unidos se decida sobre el futuro legal de ciudadanos mexicanos, en referencia a la solicitud de extradición en contra de Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios de Sinaloa.
”Porque es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades selectas. Porque primero hay que tener claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelve el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, manifestó.
La presidenta hizo eco de la investigación que lidera la Fiscalía General de la República (FGR) para recalcar que no se tolerarán operaciones tácticas extranjeras ocultas.
“A México se le respeta. Somos una nación libre, soberana e independiente. No aceptamos ni aceptaremos jamás que ninguna potencia extranjera pretenda dictar el destino de nuestro pueblo, ni que agentes extranjeros operen en nuestro territorio al margen de la ley. ¡La patria se defiende!”, sentenció Sheinbaum ante los aplausos de los asistentes.
El segundo frente de su discurso estuvo dirigido a la oposición local, particularmente al gobierno panista de Chihuahua.
Sheinbaum acusó a la derecha mexicana de actuar en complicidad con intereses foráneos y de “abrir la puerta” de manera ilegal a agencias de inteligencia extranjeras, vulnerando la seguridad nacional.
La mandataria señaló que la derecha carece de un proyecto propio de nación y que recurre a la intervención externa para intentar debilitar a las instituciones federales.
Hizo alusión implícita a las indagatorias de la FGR sobre las omisiones y responsabilidades del gobierno local en el operativo del megalaboratorio clandestino, reiterando que cualquier colaboración internacional debe ceñirse estrictamente al intercambio de información y al respeto a las leyes federales.
Criticó a los sectores de la oposición de “añorar los tiempos del entreguismo” y de buscar el apoyo de agencias estadounidenses como la CIA para intervenir en la agenda de seguridad de México.



