Portador Noticias/Redacción
La democracia mexicana cumple este sábado 73 años de una transformación fundamental: el reconocimiento constitucional del derecho de las mujeres a votar y ser electas en el ámbito federal, una conquista precedida por décadas de organización y exigencias contra su exclusión política.
El 17 de octubre de 1953, durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma al artículo 34 constitucional que reconoció la ciudadanía de las mexicanas. Detrás del cambio estuvieron generaciones de mujeres que reclamaron participar en las decisiones del país.
La apertura ocurrió por etapas. En 1947 se había reconocido su derecho a votar y ser candidatas en elecciones municipales. El sufragio femenino en una elección federal se ejerció por primera vez el 3 de julio de 1955, cuando las mexicanas acudieron a las urnas para elegir a integrantes de la Cámara de Diputados. Por ello, el aniversario de este día corresponde al reconocimiento constitucional, mientras que julio recuerda su ejercicio en las urnas federales.
Entre las precursoras de esta lucha figuran Hermila Galindo, defensora de los derechos políticos de las mujeres, y Elvia Carrillo Puerto, electa diputada local en Yucatán en 1923. Sus trayectorias forman parte de una movilización que cuestionó la idea de reservar la representación pública a los hombres.
El camino posterior incluyó la incorporación de la paridad en las candidaturas legislativas en 2014 y la elección de Claudia Sheinbaum como primera presidenta de México en 2024, hitos que muestran el alcance de aquella conquista. (ce
Sin embargo, el acceso a las boletas y a los cargos públicos no elimina los obstáculos. El Instituto Nacional Electoral advierte que la violencia política contra las mujeres afecta tanto su participación electoral como su desarrollo dentro de los partidos y el desempeño de sus responsabilidades públicas.
La conmemoración del 17 de octubre recuerda así una conquista colectiva y plantea una exigencia vigente: que las mujeres puedan decidir, competir y gobernar en condiciones de igualdad y libres de violencia.



